En Carnicería San Cayo no solamente vendemos carne de la mejor calidad, nos encanta aconsejar a nuestros clientes y ayudarles a resolver las dudas que les surgen sobre la carne. En esta ocasión, hablaremos sobre cómo conservar la carne en casa.

La mejor manera de consumir la carne es fresca, siendo lo ideal llevarla a casa desde nuestra carnicería de confianza y guardarla en la nevera para que no se estropee hasta su consumo. Pero, ¿qué pasa cuando no la vamos a tomar el mismo día? A continuación os daremos unas breves pautas sobre cómo conservar la carne en casa.

Cada alimento tiene una composición diferente,  y esto hace que su tiempo de conservación cambie respecto a los otros.

Por ejemplo, las carnes de pollo y de pavo crudas deben guardarse en la nevera muy bien empaquetadas: o bien en una bolsa hermética o bien en el envasado que nos den en la carnicería.

Podemos conservarlas en la nevera un par de días como máximo antes de prepararlas y si hemos de congelarlas, pueden aguantar hasta 12 meses como máximo (si se trata del pollo o pavo entero, si está despiezado el tiempo se reduce a 9 meses). Si hablamos de carne de pavo o pollo ya cocinada, puede aguantar hasta 4 días en la nevera y unos 4-5 meses en el congelador.

En cuanto a la carne de cerdo, en fresco aguanta 3-4 días dependiendo de la pieza que se trate. Si queremos congelar carne de cerdo cruda, podrá aguantar hasta 6 meses congelada. Si se trata de carne de cerdo ya guisada o cocinada, puede llegar a mantenerse bien hasta 12 meses congelada.

Si hablamos de carne de ternera o de cordero, en crudo no deben estar más de 2-3 días en la nevera, mientras que si ya han sido cocinadas, pueden estar en nuestro congelador hasta 9 meses.

Cuando mantengamos la carne en la nevera, hemos de tener cuidado de guardarla correctamente, bien filmada o en recipientes herméticos que impidan que se reseque o coja olores de otros alimentos.

Por otra parte, es importante tener en cuenta que aunque usar el congelador nos ayuda a conservar la carne en casa, los métodos de congelación empleados en nuestro hogar no son los idóneos para mantener las propiedades de los alimentos.

Por tal motivo, si hemos de congelar nuestra carne, es conveniente intentar consumirla lo antes posible, preferiblemente antes de 2-3 meses. Pero lo ideal es consumirla fresca, de Carnicería San Cayo a vuestro plato.